El riesgo operativo se refiere a los problemas que pueden pasar dentro de una empresa o institución, como errores humanos, fallas en sistemas, robos, fraudes o desorganización. Si no se cuidan, estos problemas pueden causar pérdidas de dinero, afectar a los clientes o dañar la reputación de la empresa.
El control interno son las reglas, procesos y herramientas que una organización usa para evitar esos problemas, trabajar de forma ordenada y cumplir con las leyes. Ayuda a que todo funcione bien, a detectar errores a tiempo y a tomar mejores decisiones.
El riesgo operativo y el control interno son importantes porque protegen a las empresas y a las personas, hacen que los negocios sean más seguros y confiables.